jueves, 18 de agosto de 2016

LECTURA DE ILLUMINATUS: SEMANA 36

Lectura de Illuminatus semana 36

Por Mazzu

Trilogía Illuminatus

(Desde la página 397 a la 407)




Mamá Sutra continúa con su lectura psíquica para el inspector Danny Pricefixer; Simon Moon lee Telémaco Estornudó en el avión, mientras viaja a Alemania junto a Mary Lou Servix...

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Al comienzo de su lectura psíquica, Mamá Sutra se sumerge a pleno en los Mitos de Cthulhu y se remonta hasta el pasado remoto – incluso hasta antes de la aparición de la humanidad – para contarle a Danny Pricefixer sobre la llegada de los lloigor a la Tierra. Como hemos visto en la entrada de la semana 22, el detective ya había indagado sobre este tema en el transcurso de su investigación de un caso anterior, la desaparición del profesor Marsh, y Mamá Sutra no hace otra cosa que confirmar su ‘corazonada’.

La descripción que la vidente hace de la naturaleza de estas entidades lovecraftianas es una de las mejores que he leído, incluso dentro del mismo Círculo de Lovecraft:

“(Lloigor) era su nombre genérico. Había muchas razas diferentes. Shoggoths, Tcho-Tchos, Dholes, Tikis y Wendigos, por ejemplo. No estaban enteramente compuestos por materia, como nosotros la comprendemos, y no ocupaban un lugar en el tiempo y el espacio de la misma manera en que lo hace un mueble. Tampoco son ondas sonoras, o de radio, o algo parecido, pero piense en ellos como algo así por el momento. (...) ¿Conoce el experimento con un tubo de vidrio con una capa de polvo coloreado en el fondo? Usted envía una onda de sonido a través del tubo…”.

“Si, y la onda deja pequeñas marcas visibles en el polvo. Las huellas de una onda invisible en un entorno visible”.

“Muy bien. Ahora podrá imaginar, tal vez, cómo los lloigor, a pesar de ser inmateriales para nuestra noción de la materia, pueden manifestarse en los elementos, dejando huellas que muestran, digamos, una vaga idea de lo que realmente son (...) Nuestro ADN todavía lleva la marca del terror y la aversión a los lloigor, que activa una parte de nuestra mente a la que Jung llamó Inconciente Colectivo. De allí vienen todos los mitos. Toda cosa aterrorizante, espeluznante y terrible - en el folklore, en pinturas, estatuas, y leyendas de todos los pueblos de la Tierra - contiene una imagen parcial de una manifestación de los lloigor. ‘Por el Horror Los conoceréis’ escribió un gran poeta árabe”.

“¿Y han estado en guerra con nosotros a lo largo de toda la historia?” preguntó Danny con disgusto.

“Para nada ¿El ganadero está en guerra con el ganado? Nada que ver con una guerra” dijo Mamá Sutra con simpleza. “Simplemente, les pertenecemos”.

El poeta árabe al que hace referencia Mamá Sutra es – por supuesto – Abdul Alhazred, y la frase que le atribuye es una línea del Necronomicon incluida en el capítulo V de la novela corta de H.P. Lovecraft El Horror de Dunwich. Con respecto a lo que dice la vidente sobre que somos “propiedad” de los lloigor, creo captar una referencia por parte de los autores a El Libro de los Condenados, de Charles Fort (libro que influyó decisivamente en El Retorno de los Brujos, de Pauwels y Bergier); en ese maravilloso compendio de rarezas, el autor – precursor de la ufología – delinea una teoría que tal vez sea el primer antecedente de la hipótesis de los ‘alienígenas ancestrales’:

¿Educaríamos nosotros, civilizaríamos nosotros, si pudiéramos, a los cerdos, a los patos y a las vacas? ¿Estaríamos dispuestos a establecer relaciones diplomáticas con la gallina que pone para nosotros, satisfecha de su sentido absoluto de la perfección?

Creo que somos bienes inmobiliarios, accesorios, ganado.

Pienso que pertenecemos a algo. Que antiguamente la Tierra era una especie de No man's land que otros mundos han explorado, colonizado y disputado entre ellos.

Actualmente, alguien posee la Tierra, y ha alejado de ella a todos los colonos. Nada se nos ha aparecido viniendo del más allá, tan abiertamente como un Cristóbal Colón desembarcando en San Salvador o Hudson remontando el rio que lleva su nombre. Pero, en cuanto a las visitas subrepticias hechas al planeta, muy recientemente aún, en cuanto a los viajeros emisarios llegados quizá de otro mundo y cuidando mucho de evitarnos, tenemos pruebas convincentes.

Charles Fort


¿Esta obra pionera de Charles Fort (1919) habrá influido también en la creación de los Dioses/monstruos/alienígenas ancestrales de los Mitos de Cthulhu? Todo un tema, aunque analizarlo ocuparía todo un libro.

Si bien la cronología que Mamá Sutra le presenta a Danny Pricefixer es bastante similar a la de los Mitos de Illuminatus que vimos previamente (como la que Hagbard le cuenta a George Dorn y la que Joe Malik ve en la película sobre la Atlántida), difiere en puntos clave, a saber: ambas coinciden en la procedencia estelar y pre-humana de los lloigor y en su naturaleza nociva para el ser humano, ambas coinciden en que se alimentan de la energía vital que le suministran los sacrificios, y en que fue Gruad el primer hombre que instauró la tradición sacrificial en su honor; difieren en que – según Mamá Sutra – el culto a los lloigor había comenzado antes de la existencia de la humanidad, entre los hombres-serpiente de Valusia (que en la otra versión eran una creación genética de Gruad) para mucho después ser adoptado por los primeros seres humanos, no de la Atlántida (que de acuerdo a Mamá Sutra nunca existió) sino de la mítica Carcosa, la ciudad ficticia creada por Ambrose Bierce para su cuento Un Habitante de Carcosa que luego sería adoptada por Robert W. Chambers para El Rey de Amarillo y después por Lovecraft y compañía para los Mitos de Cthulhu. La vidente cuenta una versión del pecado original del Génesis similar a la del gnosticismo pero totalmente opuesta: los lloigor sí son como los arcontes, pero la serpiente (los hombres-serpiente) no libera a la humanidad al ‘comer la manzana’ como en la versión gnóstica, sino que la esclaviza ya que dicha fruta era un alucinógeno que abría la mente de la gente a la invasión de los lloigor. Allí surge el Culto del Signo Amarillo (presumiblemente el Signo Amarillo aquí tenga que ver con las manzanas amarillas, como el símbolo discordiano, mezclado con la ficción de Chambers), fundado por Gruad para servir a los lloigor, y mucho después aparecen los Illuminati como sus opositores, es decir, todo lo contrario a las versiones anteriores que habíamos visto. La raza humana actual surge, según Mamá Sutra, de la mezcla de los seguidores de Ma-lik (el primer Illuminatus) con un pueblo de “gente pequeña”. Creo notar aquí una referencia de Wilson y Shea a El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien: esta gente pequeña (los hobbits) tenía un héroe llamado Phroto (Frodo) que luchó contra los Ores (Orcs, Orcos), y un lloigor llamado Zaurn (Sauron) ¡linda mezcolanza de los Mitos de Cthulhu y los de la Tierra Media! A partir de aquí, se aborda una línea mitológica más ceñida a la de Robert E. Howard. Aparece Kull, de la Era Thuria, como un continuador de Ma-lik y (mil años después), Conan, de la Era Hiboria, que finalmente destruyó al Culto del Signo Amarillo y a su civilización esclava con un ‘armamento poderoso’ que tomó presumiblemente de los mayas; los autores parecen sugerir que fue algún tipo de armamento nuclear, de manera similar a algunas teorías de alienígenas ancestrales que insinúan que (por ejemplo) Mohenjo Daro fue destruida por una especie de bomba atómica. De paso, también sindican a Konan como el origen del mito del retorno de Kukulkán o Quetzalcóatl (de acuerdo a la tradición que dice que los aztecas creyeron que Hernán Cortés era la divinidad que regresaba) y a los Mitos de Illuminatus.



Wilson y Shea, en este fragmento, vuelven a hacer énfasis en el recurso de la Disonancia Cognitiva. La lectura de Mamá Sutra es un gran Mindfuck para los lectores, ya que se opone a todo lo postulado anteriormente en los Mitos de Illuminatus – es decir, a lo que le daba ‘sentido’ al hilo principal de la narración tal como el lector venía concibiéndolo – pero, sin embargo, se acerca a otros enfoques diferentes sobre los Illuminati que Wilson expuso en otros libros... Parece que Mamá Sutra, como decíamos en una entrada anterior, sigue rompiendo la cuarta pared y leyendo no la mente de los personajes del libro, sino la de los autores fuera de la novela. Por decirlo de alguna manera, en el universo paralelo de los Mitos de Illuminatus – es decir, en el universo paralelo donde todas las teorías conspirativas y los Mitos de Cthulhu son una realidad –, Mamá Sutra está equivocada: por ejemplo, ella dice que los Illuminati intentan “liberar a la humanidad de los lloigor” a través de “la luz de la razón” y que los adeptos del Culto del Signo Amarillo están al servicio del lloigor Hastur, “Aquél Que No Debe Ser Nombrado”; sin embargo, en lo que va de la novela, hemos podido ver que en la ‘realidad’ de Illuminatus, esto es al revés: los Illuminati son aliados de los lloigor (o sus esclavos, mejor dicho), sirven a “Aquél Que No Debe Ser Nombrado” (ver escena de la página 333 donde los cuatro Illuminati Primi se refieren a él), y buscan realizar sacrificios masivos para contentarlos y adquirir la inmortalidad para ellos mismos. Al mismo tiempo, si uno toma figurativamente la idea de los lloigor como un meme, un egregor o una representación de “el pensamiento religioso”, la idea de Mamá Sutra se condice con la supuesta idea esencial de los Illuminati originales de Adam Weishaupt en ‘nuestra realidad’ (o mejor dicho, en ‘la realidad fuera del libro’): la de organizar un movimiento de librepensadores con el fin de derrocar las monarquías y el poder eclesiástico, imponiendo el pensamiento democrático, materialista y científico.

Saliendo de las figuras históricas (como Weishaupt y Zwak) y yendo a lo puramente mitológico, la versión de Mama Sutra también invierte todas las versiones previamente delineadas en la novela. El Culto del Signo Amarillo o los Comedores de Manzanas Doradas – es decir, los proto-discordianos – eran quienes tenían tratos con los lloigor, y Gruad, según la vidente, no fue el primer Illuminatus – como aseguraban las versiones de los discordianos y de la película que había visto Joe Malik – sino que era el primer sumo sacerdote del discordianismo. Algo no varía: en ambas versiones Gruad es el inventor de la primera religión y el que instaura la tradición de realizar sacrificios para los lloigor. Lo que cambia es que en una es un Illuminati y en otra, su oposición. Es una cuestión de nombres.

También se presenta a Hagbard Celine como un villano que trabaja para el Culto del Signo Amarillo y para la Mafia. Mamá Sutra lo pinta como el hijo de un proxeneta italiano y una prostituta noruega, dueño de “una personalidad brillante pero retorcida”. Criado en los bajos fondos, “rápidamente desarrolló resentimiento y odio por la sociedad normal y decente”. Se convirtió en abogado ya que la Mafia, viendo su potencial, le pagó los estudios en Harvard. Es la Mafia también (supuestamente) la que le facilita el submarino, para combatir contra el gobierno de EEUU – recordemos que Hagbard había afirmado que él mismo había diseñado el submarino (página 76). Esta demonización de la figura de Celine que retrata Mamá Sutra me recuerda un poco a una técnica del COINTELPRO: el FBI infiltraba agentes y difundía información subrepticia sobre ciertos activistas y líderes de diferentes movimientos para desacreditarlos y crear paranoia en su entorno, sugiriendo que dichas figuras eran agentes encubiertos. En Cosmic Trigger I Robert Anton Wilson cuenta cómo se esparció esa paranoia de diseño en el grupo que rodeaba a Tim Leary mientras estaba en la cárcel:

(...) COINTELPRO (Counter-Intelligence Program) — Programa de Contrainteligencia — era un proyecto del FBI que implicaba la infiltración en grupos de derechos civiles, grupos pacifistas, grupos de la Nueva Izquierda y otras organizaciones disidentes, en un intento deliberado de incitar a la violencia, destruir la reputación de quienes se oponen al Sistema y la creación y difusión de paranoia contra los disidentes. Jane Fonda, el Partido de las Panteras Negras, y los trotskistas, entre otros, han demandado al gobierno por conspirar contra los derechos civiles a través de las operaciones COINTELPRO. La familia de Fred Hampton, líder asesinado de las Panteras Negras, afirma tener pruebas de que el hombre que drogó a Hampton antes de que fuera asesinado era un agente del FBI.

(...) Las cartas que Thornley me enviaba se hicieron cada vez más acusatorias. Ahora creía que la Sociedad Discordiana había sido infiltrada tempranamente por agentes de la C.I.A. (probablemente incluyéndome) que la habían usado como una cubierta para un buró de asesinos. La lógica de esto era brillante de una manera surrealista, algo kafkiana. Intenten imaginar a un jurado tratando de mantener una expresión seria mientras examina a unos conspiradores que adoran a la Diosa de la Confusión, honran al emperador Norton como un santo, tienen un libro sagrado llamado “Cómo encontré la Diosa y qué le hice cuando La encontré”, y un personal con nombres como Malaclypse el Más Joven, Ho Chih Zen, Mordecai el Funesto, Lady L. FAB (Fucking Anarchist Bitch), Fang El que No Se Lava, Lord Harold Randomfactor, Onrak el Inverso, et al

Mientras seguía recibiendo estas cartas e intentaba persuadir gentilmente a Thornley de que su imaginación iba más rápido que sus pruebas, diversas formas de paranoia estallaron en el grupo local Starseed de Leary. Cada semana alguien venía a advertirme, con urgentes susurros, que alguien del grupo en realidad era un agente del gobierno.

A menudo, la persona acusada una semana era la que venía a acusar a alguien más la semana siguiente. Por supuesto, debió haber por lo menos un verdadero agente gobierno en el grupo, ya que ahora se ha verificado que cada pieza de correo que Leary escribió o recibió en la cárcel fue fotocopiada por el sistema de prisiones de California, el FBI, la CIA y la DEA (¿Qué pensarían, conjunta o separadamente, sobre Joshua Norton y la diosa Eris?)

Por esa época, en España, Dennis Martino murió por homicidio, suicidio y causas naturales, todo al mismo tiempo. Es decir, la muerte de Martino fue reportada por la prensa primero como asesinato, luego como suicidio y finalmente como resultado de una sobredosis accidental de heroína. Martino había sido un agente del gobierno asignado como espía para infiltrarse en la organización de defensa de Leary — un procedimiento que la Corte Suprema ha encontrado objetable en otros casos. Martino, afirmaron algunas personas cercanas a la escena, también espiaba al Gobierno para el grupo de defensa de Leary. Según Leary, al menos dos más de su grupo de defensores en ese momento también eran agentes del gobierno, pero al mismo tiempo trabajaban para varias organizaciones paramilitares terroristas de izquierda

Mae Brussel, la mayor aficionada a las teorías conspirativas del mundo, ha insistido, a través de varias estaciones de radio underground, que prácticamente toda la izquierda terrorista es una operación secreta de la C.I.A. para desacreditar al resto de la izquierda. Más recientemente, el Partido Laborista de EE.UU. (USLP) ha asumido el mismo modelo y acusa a casi todo el mundo en la izquierda de ser un agente del gobierno trabajando para desacreditar a la izquierda. Aunque ni Mae Brussell ni el USLP sean mejores en la preparación de un caso con evidencia que el difunto Joseph McCarthy, las investigaciones del caso Watergate revelaron que la operación “COINTELPRO” del FBI involucra a agentes provocadores e intentos de dividir a la izquierda incitando actos delictivos y sembrando la paranoia. Tal vez todos los paranoicos tienen razón, después de todo.

Tal vez.



Estas maniobras del COINTELPRO calaron tan profundo en el movimiento psicodélico de fines de los 60s y principios de los 70s, que hoy en día todavía hay incertidumbre sobre el papel de Leary como doble agente. Es más, la Operación Mindfuck utilizaba los mismos métodos que el Programa de Contrainteligencia del FBI, lo que llevó a muchos (Thornley incluido) a especular que el discordianismo era una tapadera de las agencias de inteligencia, como hemos visto en el artículo de Adam Gorightly publicado en este blog. La OM parecía haberse puesto en contra de sus propios creadores.

Sin embargo, volviendo al tema de la lectura psíquica, no todo lo que dice Mamá Sutra sobre Celine es erróneo dentro de la realidad del universo de Illuminatus. Por ejemplo, cuando Danny Pricefixer le pregunta si cree que las cinco personas desaparecidas que él está buscando (Goodman, Muldoon, Walsh, Dorn y Malik) están muertas, la vidente le responde “No necesariamente. Como he dicho, Celine es tan brillante como loco. Ha perfeccionado su propia forma de lavado de cerebro, y le divierte más reclutar a un oponente que destruirlo. Es posible que esa gente ahora esté trabajando para él, en contra de los Illuminati y los Estados Unidos, bajo la premisa de que son los peores enemigos de la humanidad”, lo cual es correcto, igual que su especulación de que la ola de asesinatos del 25 de abril en EEUU había sido una idea de Celine ejecutada por la Mafia.

Como vemos, los autores aplican de manera realmente ingeniosa el sistema de la Operación Jodementes y de la relatividad subjetiva a la línea argumental de la novela, creando en el lector una incertidumbre en su sistema de ideas preestablecidas – o como dice el mantra discordiano tomado del jainismo que recita Hagbard – “Sya-dasti-sya-nasti-sya-davak-tav-yaska. Todo lo que os digo es verdad, es falso, y sin sentido... en cierto sentido”.

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Ayn Rand


En este segmento Simon Moon se apresta a viajar a Alemania junto a Mary Lou Servix para asistir al ‘Woodstock Europeo’, aunque no con fines meramente recreativos, y para amenizar el viaje comienza a leer Telémaco Estornudó, el best-seller de la líder de los Relámpagos de Dios, Atlanta Hope, que sincronísticamente, viaja en el mismo vuelo.

Telémaco Estornudó es una sátira bastante explícita de La Rebelión de Atlas, y de hecho, Atlanta Hope parece una caricatura de Ayn Rand – incluso el nombre Atlanta parece una referencia a Atlas. Ambas novelas sitúan la acción en unos EEUU distópicos sumidos en la decadencia económica y moral y al borde del colapso total, aunque en Telémaco – al ser la versión satírica – la cosa es mucho más exagerada. La heroína de Telémaco, Taffy Rhinestone, que también es un remedo de la protagonista de Atlas, Dagny Taggart, es una joven que abandona su ideología socialista y anarquista luego de ser violada repetidas veces frente a la policía, la cual se ve impedida de actuar por culpa de las leyes garantistas que benefician a los delincuentes. Las cosas se degeneran tanto en ese decadente e imaginario mundo izquierdista nacido de las pesadillas de la ultraderechista Atlanta Hope, que en el Libro Dos, donde la acción transcurre un par de años más tarde, ya no existe la Corte Suprema y el Presidente huyó al exilio ante el avance de una anarquía sangrienta y atroz que parece salida del ideario de Thomas Hobbes (ver entrada de Semana 29). Allí, Taffy es violada nuevamente, pero esta vez por “un ario puro de mejillas hundidas, cuerpo largo y delgado, y una cara que nunca cambia de expresión” Esta escena de violación parece ser una burla a otra novela de Rand, El Manantial, donde la heroína, Dominique Francon, es violada por el protagonista, Howard Roark, una escena que ha causado bastante controversia entre los detractores de Rand (que alegan que es una apología a la violación y una humillación degradante para las mujeres) y sus fans (que alegan que “crea consciencia sobre la naturaleza de las violaciones” y que en realidad había sido “sexo violento pero consentido”).


La semana que viene continuaremos analizando la metaficción de Telémaco Estornudó y la opinión de Robert Anton Wilson sobre Ayn Rand;  mientras tanto, les dejo la traducción de un breve artículo de John Higgs, autor de las biografías de Timothy Leary I Have America Surrounded y de la banda KLF Chaos, Magic and the Band Who Burned A Million Pounds, que redactó una comparación – con ánimo jocoso – entre Illuminatus y La Rebelión de Atlas


Como se ha señalado ampliamente, el siglo XXI es extraño, preocupante y tiene muy poco sentido. Sin embargo, hay ayuda al alcance de la mano, debido a que el finado siglo XX produjo dos grandes novelas que arrojan luz sobre nuestra situación actual. Estos dos libros son polos opuestos, pero extrañamente similares - gemelos opuestos, en otras palabras, como Caín y Abel.

Ambas novelas son ridículamente largas. Ambas fueron ignoradas en gran medida por el establishment literario y educativo debido a su inconfundible tufo a locura (este miedo a la locura es, por supuesto, la razón por la cual el establishment literario y educativo siempre se pierde todas las cosas buenas.) Sin embargo, ambas encontraron un público devoto, han sido aclamadas como obras que “te cambian la vida”, y han permanecido en catálogo desde su publicación. Entre ambas, explican gran parte de nuestro mundo actual del siglo XXI, desde el anarquismo subterráneo de Anonymous y el cambio de las jerarquías en redes, desde el secuestro de la política estadounidense por parte del Tea Party y los neo-conservadores, hasta el cambio masivo en la distribución de la riqueza en favor de los súper ricos.

Estos dos libros son, por supuesto, La Rebelión de Atlas de Ayn Rand e Illuminatus de Robert Anton Wilson (co-escrito con Robert Shea, a quien estoy dejando groseramente afuera de la imagen con el fin de representar a una falsa dicotomía entre RAW/Rand).

Pero - ¿cuál es cuál? No teman, la siguiente guía lo explicará todo:




Illuminatus!

La Rebelión de Atlas

Primera línea: 
“Fue el año en que finalmente hicieron inmanente el Eskatón.”

Primera línea: 
“¿Quién es John Galt?”
804 páginas

1184 páginas.
En la superficie es una novela de misterio teñida de ciencia-ficción, pero en realidad es la filosofía del discordianismo presentada como ficción.

En la superficie es una novela de misterio teñida de ciencia-ficción, pero en realidad es la filosofía del objetivismo presentada como ficción.
Examina el mundo a través de la metáfora de la diosa griega Eris.

Examina el mundo a través de la metáfora del titán griego Atlas.
Se sabe que ha convertido a lectores previamente cuerdos en esquizofrénicos paranoides.

Se sabe que ha convertido a lectores previamente cuerdos en sociópatas.
Retrata los sistemas jerárquicos reduciéndolos hasta el punto de lo absurdo, aunque algunos lectores hallan plausible esa absurdidad.

Retrata la libertad individual reduciéndola hasta el punto de lo absurdo, aunque algunos lectores hallan plausible esa absurdidad.
Escrito por un hombre cuerdo que creía estar loco

Escrito por una mujer loca que creía estar cuerda
Retrata a hombres poderosos como totalmente autoengañados sobre su influencia en la historia del mundo.

Retrata a hombres poderosos como totalmente cruciales debido a su influencia en la historia del mundo.
A los personajes carentes de sentido de empatía y conexión el sexo les parece desprovisto de significado.

A los personajes carentes de autoestima y propósito el sexo les parece desprovisto de significado.
El autor nunca hace las cosas fáciles para sus lectores.

La autora nunca hace las cosas difíciles para sus lectores.
Tiene la capacidad de desconcertar a quienes no lo han leído.

Tiene la capacidad de enfurecer a quienes no lo han leído.
Completamente infilmable.
Completamente infilmable.  (ver la película Atlas Shrugged: Part 1 para más detalles)

Retrata a la élite del poder de una manera completamente ajena al comportamiento real de la élite.

Retrata al proletariado de una manera completamente ajena al comportamiento real del proletariado.
Considera al Gobierno como algo peligroso y autoengañado.

Considera al Gobierno como algo peligroso y parasitario.
El autor es tan extremo que en un punto fue acusado de ser un agente encubierto de la CIA que trabajaba para desacreditar las teorías conspirativas.

La autora es tan extrema que en un punto fue acusada de ser una agente dormida soviética que trabajaba para desacreditar al capitalismo.
En cierto momento, un personaje se coge una manzana gigante.

Nadie se coge ninguna manzana.
Considera que la creencia del individuo en que su filosofía personal es la única filosofía verdadera es la causa de toda la confusión, la miseria y los problemas en el mundo.

Considera que la filosofía personal de la autora es la única filosofía verdadera.
Aparentemente es imposible encontrar a alguien que haya conocido al autor y que hable mal sobre él.

*escalofríos*

  










viernes, 12 de agosto de 2016

LECTURA DE ILLUMINATUS: SEMANA 35

Lectura de Illuminatus semana 35

Por Mazzu

Trilogía Illuminatus

(Desde la página 386 a la 396)




Mientras George Dorn, Harry Coin y Stella Maris quedan bien colocados con el Alamut Negro, repasamos un par de escenas ya conocidas, pero esta vez desde la perspectiva de Hagbard Celine; volvemos también al misterio del asesinato de JFK, y a otras teorías conspirativas; el inspector Danny Pricefixer decide seguir una corazonada y va a consultar a una psíquica: Mamá Sutra...

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Antes que nada, algo que me quedó colgado de la semana anterior: en la escena de la fumata de George Dorn, Harry Coin y Stella Maris a bordo del Leif Erikson, también aparecen otros dos personajes, Calley y Eichmann, dos ex agentes de narcóticos que intentan detener a Hagbard y terminan siendos “rehabilitados” por él. Cuando intentan arrestarlo, Calley dice “esto no es personal; solo seguimos órdenes”. Lo que quería señalar son los nombres: William Laws Calley fue el oficial del Ejército de EEUU hallado culpable de ordenar la matanza de My Lai en Vietnam en 1968 (posteriormente fue indultado por Nixon), y Otto Adolf Eichmann fue teniente coronel de las SS y uno de los responsables directos del holocausto. Tanto William Laws Calley como Otto Adolf Eichmann alegaron, durante sus respectivos juicios, que “sólo estaban siguiendo órdenes”. Esto básicamente ilustra la ley de la SNEBJ de Hagbard:

“El acto de obediencia individual es la piedra angular del poder en una sociedad autoritaria, y también su debilidad”

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Al comienzo del fragmento de esta semana, la técnica narrativa de la acción cambia nuevamente. Hasta este punto era Stella la que contaba las peripecias de Hagbard y las razones por las cuales se había transformado en un proscrito (la derrota de los mohawks en el juicio por sus tierras, el descubrimiento de la ley de la SNEBJ, etc.). Ahora, si bien la narración continúa en tercera persona (como si fuera el Relator Incorpóreo que referíamos en las primeras semanas de lectura), la perspectiva cambia y somos testigos del monólogo interno y los procesos mentales de Hagbard Celine. Creo reconocer una fuerte influencia joyceana en este cambio de estilo narrativo, como en Proteo, el Episodio 3 de Ulises, caracterizado por el monólogo interior de Stephen Dedalus.

Aquí vemos a Hagbard en el pasado, mientras lee el ficticio libro de Adam Weishaupt Über Strip Schnipp-Schnapp: Weltspielen und Funfwiessenschaft (Sobre el Strip Schnipp-Schnapp: Juegos Mundiales y la Ley de los Cincos) sorprendido de que el fundador de los Illuminati hiciera referencia a la historia zen de la “ternura de abuela” (Grossmutterlich Gefalligkeit), ya que en la época en que lo había escrito, 1776, aquella anécdota protagonizada por Lin-Chi (o Linji o Rinzai Zen) aún no había sido traducida a ningún idioma europeo; también le llama la atención que el mago (Zauberer) alemán hubiera comprendido tan tempranamente la ley que él mismo había bautizado la Ley del Bebé de Alquitrán: “quedas pegado a aquello que atacas”. En esta primera versión lo traduje como “Pozo de Alquitrán” al desconocer la historia del Bebé de Alquitrán (Tar Baby); luego en la revisión iba a cambiarlo, pero se me pasó de largo...

El bebé de alquitrán aparece originalmente en la segunda fábula de Uncle Remus Stories de Joel Chandler Harris, publicado en 1881; es un muñeco hecho de brea utilizado para atrapar al Hermano Conejo. Cuanto más lucha el Hermano Conejo contra el Bebé de Alquitrán, más pegado a él queda, y a esto se refiere la ley postulada por Hagbard. De Wikipedia:

En el cuento, el Hermano Zorro moldea un muñeco de alquitrán y lo viste con algunas ropas. Cuando el Hermano Conejo llega, se dirige al “bebé” de alquitrán amigablemente, pero no recibe respuesta. El Hermano Conejo comienza a sentirse ofendido por lo que percibe como una falta de respeto por parte del Bebé de Alquitrán y lo golpea, pero, al hacerlo, queda pegado. Cuanto más golpea y patea el Hermano Conejo al Bebé de Alquitrán en su rabia, más pegado queda.

Ahora que el Hermano Conejo ha sido atrapado, el Hermano Zorro reflexiona sobre cómo acabar con él. El indefenso pero astuto Hermano Conejo suplica: “Haz lo que quieras conmigo – cuélgame, despelléjame, ahógame – pero por favor, Hermano Zorro, no me arrojes a ese matorral de espinos”, lo cual llevó al sádico Hermano Zorro a hacer exactamente eso, creyendo inocentemente que así iba a causarle el máximo dolor al Hermano Conejo. Sin embargo, dado a que los matorrales son el hogar de los conejos, el ingenioso Hermano Conejo utilizó las espinas del matorral para desprenderse y escapar.

El Hermano Conejo y el Bebé de Alquitrán


Volvemos a repasar la misma escena entre Harry y Hagbard que vimos en la semana pasada pero en este caso desde la perspectiva de Hagbard y sus procesos mentales del momento. En el rápido análisis mental que hace Celine de las actitudes de Harry Coin durante la escena del arma, vemos que gran parte de su ‘telepatía’ le debe más a la lectura del lenguaje corporal o cinésica, a la orgonomía reichiana, a la proxémica y a la paralingüística general que a la ‘telepatía’ pura y dura. Sin embargo, esto no quiere decir que los autores descarten de plano el recurso de la telepatía en su sentido ‘clásico’: luego vemos que la cinésica y la paralingüística son complementos para una telepatía con todas las letras, por ejemplo, cuando Celine ‘lee’ en la mente de Harry que cuando su padre lo golpeaba le decía que “se había comportado como si tuviera sangre de negro”; luego vuelve a hacer gala de su dominio de la telepatía cuando se contacta mentalmente con George Dorn para convocarlo a la sala de control del submarino y descubre que George estaba conectado telepáticamente al Dealy Lama sin saberlo (todo esta escena ya la habíamos leído pero desde la perspectiva de George; ver a partir de la página 167) y también después, durante la escena de la lucha contra las naves Illuminati.  

En la escena del arma con Harry Coin, podemos apreciar que Hagbard es un maestro consumado en el arte de la Programación Neurolingüística, disparando frases hechas condicionantes para provocar y captar las respuestas físico-emocionales de Harry, los ‘Simulacros de Incendio Bávaros’ de los que hablaba Simon Moon en la página 199, palabras condicionantes a las que desde niños estamos programados a obedecer sin chistar y que nos provocan una respuesta emocional que se puede transparentar en nuestras actitudes, como las que dice Hagbard: “siéntate derecho”, “te lo diré una sola vez más”, etc.

Otra cosa sobre Hagbard que podemos apreciar gracias a esta nueva perspectiva, o sea, desde su propia mente, es que es un tipo excepcionalmente metódico; descubrimos que ‘el Sistema Celiniano’ al que se refería Stella en la lectura de la semana pasada no solamente existe como tal, sino que además es un método minuciosamente estructurado y con variantes bien definidas (cinco, claro). El Sistema Celiniano es el método utilizado por Hagbard para ‘sacudir’ y despertar a las personas, que consiste – en resonancia con su carácter trickster – en tenderles una “trampa”, de la cual no se puede salir, ya que “no existe una respuesta correcta, salvo desistir”. En el fragmento nos enteramos al menos de dos variantes de su Sistema: la variante nº 1, el Liebestod, el orgasmo-muerte, la técnica con la que inició a George Dorn, y la táctica del arma con la que enfrentó a Harry Coin, que era “la variante nº 2 de la tercer estrategia básica” de su Sistema. Más adelante, Stella dice “Hagbard y FUCKUP han clasificado sesenta y cuatro mil tipos de personalidades, dependiendo de ‘su manera’, su estrategia para relacionarse con los demás”; creo que esto ilustra mejor que nada lo que decía sobre ser ‘excepcionalmente metódico’.



También se revela la razón por la cual la Demostración de Hagbard fracasó. Con el oro de las estatuas atlantes, los Illuminati planeaban financiar una nueva ola de asesinatos similares a los de la década anterior (JFK, RFK, MLK, etc.) – e incluso más sangrientos – por ende, para frustrar sus planes, Hagbard debía llegar y saquear las ruinas antes que ellos. Al no poder anticipárseles, Hagbard tuvo que torpedearlos, matando (presumiblemente) a los tripulantes de las naves ‘arácnidas’, para evitar posteriormente una matanza mayor. De esta manera, su ‘Demostración’ había fracasado:

Lo primero era que debería tener exactamente un balance bancario de $ 0.00, y lo segundo era que nunca mataría a ningún ser humano a través de su Demostración. Lo que quería demostrar (es decir: que el gobierno es una alucinación o una profecía auto cumplida) solamente podía ser demostrado si todo su equipamiento, incluyendo dinero y personal, le llegaba a través del intercambio honesto o por asociación voluntaria. Bajo estas reglas, no podría disparar ni siquiera en defensa propia, porque el biograma de los sirvientes del gobierno debía ser preservado, y lo único que podía desconectar, desactivar y neutralizar eran sus logogramas. El Sistema Celiniano era consistente pero flexible: atacar los reflejos condicionados específicos que obligan a las personas a buscar dirección y fuerza fuera de sí mismos, o sea, en un dios o un gobierno (págs. 385/386).

Hagbard primeramente se resistió a actuar en contra de su sistema – incluso dice que utilizó el truco del arma con Harry con la esperanza de que Coin acabara con él, así no debía tomar la decisión de destruir las naves Illuminati.

La Demostración falló. Era irritante, pero los libros ya le habían prevenido hace mucho tiempo: “Lo que das es lo que recibirás”. Había aplicado el Sistema Celiniano a unas cuantas personas durante casi tres décadas, y ahora él mismo estaba en medio de una clásica Trampa Celiniana. No había una respuesta correcta, salvo desistir.

Una vez pasada la lucha de la Atlántida, Celine piensa “la Demostración ha fallado; todo lo que puedo hacer es recoger las piezas y salvar lo que se pueda. Comenzando por Dorn, aquí y ahora”. Lo que nunca me quedó muy claro es por qué luego lo envía a George para pactar con la Mafia por el asesinato de otras 23 personas vinculadas a los Illuminati... lo más cercano a una explicación es lo que dice Stella en su diálogo con George (pág. 392):

“¿Asesinar?” preguntó George. “Es difícil no pensar en el Bien y el Mal cuando las cosas se ponen así de tremendas”.

“Durante la Kali Yuga,” respondió Stella, “todas las piezas de los juegos que jugamos son carne de cañón, ¿No te habías dado cuenta?

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Cabalísticamente, en el fragmento de esta semana la séfira Hod está representada magistralmente por dos figuras puntuales, Hagbard y Mamá Sutra, y en menor medida, también por Danny Pricefixer.

Recordemos que hace dos semanas decíamos que Hod es

Una fuerza femenina que representa las cualidades superiores de la mente, como la razón y la lógica, pero igualmente simboliza la intuición y la perspicacia, ambas sospechosas a los ojos de los cabalistas. Representa la sabiduría, así como la superchería y la astucia.

Los dos elementos de Hod se repiten a lo largo de todo el pasaje que nos ocupa: las deducciones inteligentes, y la intuición (incluso en forma de telepatía). Como vimos en el segmento de arriba, los procesos mentales de Hagbard demuestran una mezcla de inteligencia aguda e intuición entrenada que lo pintan como un gran ejemplo de Hod. Danny Pricefixer ha demostrado ser un detective con una inteligencia muy penetrante (como en su desempeño en el caso del prof. Marsh) y una gran capacidad lógica; estos por sí mismo podrían ser atributos de Hod, pero creo que lo que más acentúa su carácter circunscrito a esta séfira es la decisión que lo lleva a ver a Mamá Sutra: “finalmente había decidido seguir su corazonada sobre el atentado a la revista Confrontación”: inteligencia e intuición.

Sin embargo, el personaje más representativo de Hod sin dudas es Mamá Sutra. En efecto si a la descripción de Hod que reprodujimos más arriba le cambiamos “los cabalistas” por “la policía”, la frase parece ser un identikit de su personalidad: “una fuerza femenina que representa las cualidades superiores de la mente, como la razón y la lógica, pero igualmente simboliza la intuición y la perspicacia, ambas sospechosas a los ojos de la policía”. Mamá Sutra “había sido investigada varias veces, pero ninguna de sus actividades podía ser considerada como una violación a la ley”, otra demostración de la sagacidad típica de Hod.



Varios símbolos que conectan a Hod con las séfiroth que la circundan aparecen en la descripción de la sala de espera donde Pricefixer aguarda a ser atendido por Mamá Sutra: “un Buda sonriente al lado de una cruz invertida satánica, un símbolo de la paz, un pentágono y un ojo dentro de una pirámide” (pág. 393). En el Árbol de la Vida vemos que el sendero que conecta a Hod con Netzach contiene la letra hebrea peh, פ, “la boca”, y el que la conecta hacia abajo con Malkut tiene a shin, ש, “los dientes”. “La boca” y “los dientes” del Buda sonriente. En el sendero sefirótico que la une a Tiphareth vemos dos símbolos: el arcano mayor del Tarot nº 15, “El Diablo”, y la letra hebrea ayin, ע, “el ojo”: la cruz invertida satánica y el ojo dentro de la pirámide. Veo una resonancia del pentágono en el arcano mayor del tarot “la Torre” (contenida en el sendero entre Hod y Netzach), pero la similitud de la imagen de la torre golpeada por el rayo con el Pentágono es algo que veremos más adelante y no quiero que sea un spoiler. La habitación austera y completamente blanca del consultorio de Mamá Sutra también parece en consonancia con Hod: “El Esplendor”.

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En el fragmento de esta semana los autores parecen volver con contundencia a uno de los pilares de los Mitos de Illuminatus, las teorías conspirativas que – justamente – involucran la ‘mano negra’ de los Illuminati, aglutinadas principalmente en una teoría conspiranoica en particular, la que ciertamente fue parte del origen de la novela de Shea y RAW: el asesinato de J.F. Kennedy.

Sin embargo, antes del fragmento sobre JFK, se delinean otros tejes y manejes supuestamente perpetrados por los Illuminati: Abe Reles era un sicario de la Mafia que luego se convirtió en testigo del gobierno contra sus compañeros y jefes de la Murder Inc. A pesar de que estaba custodiado por cinco policías, en 1941 se “suicidó” arrojándose al vacío desde la ventana del Hotel Half Moon. Reles iba a atestiguar en contra de su jefe, el capo Albert Anastasia. La teoría oficial dice que la Mafia había ofrecido una suma cuantiosa a los guardias para que Reles se “suicidara”; los Mitos de Illuminatus, por supuesto, insinúan que fueron los conspiradores bávaros (vía Drake y Maldonado) quienes pagaron a los oficiales para hacer el trabajo sucio y así evitar que Reles hablara de la relación entre la Mafia y los Illuminati.

Louis “Lepke” Buchalter (que había mandado a matar al Holandés) era uno de los que había sido entregado por Reles, y había sido condenado a la silla eléctrica. Según los Mitos de Illuminatus, Lepke iba a hablar, pero desistió al percatarse de que uno de los oficiales del Departamento de Justicia era un Illuminati Primi, Winifred, el mismo que había sido cómplice y responsable burocrático del Holocausto, al impedir que los informes sobre los campos de concentración llegaran a ser considerados con seriedad en EEUU y fuera de Europa en general (ver página 199); esto, claro, era para que los cabecillas Illuminati pudieran alcanzar la “Iluminación Trascendental” gracias a la muerte de millones de personas. Winifred no le habló mucho al mafioso, pero “Lepke comprendió: como dijo Bela Lugosi, hay cosas peores que la muerte. Fue ejecutado en 1944.

Los autores también insinúan que el aberrante secuestro y asesinato del hijo del aviador Charles Lindbergh Jr. había sido obra de los Illuminati.

el padre del aviador, el congresal Charles Lindbergh Sr., había criticado abiertamente al monopolio de la Reserva Federal… había declarado en el Congreso “bajo el Acta de la Reserva Federal, el pánico es creado científicamente; el pánico actual fue el primero en ser creado de esa forma, y actúa igual que un problema matemático”

Sumado a esto, el propio Charles Lindbergh Jr., una figura muy popular y de gran influencia (fue el primer piloto en cruzar el océano Atlántico en su monoplano Spirit of St. Louis) estaba abiertamente en contra de la intervención de EEUU en la Segunda Guerra. Según los Mitos de Illuminatus, el Acta de la Reserva Federal y la intervención norteamericana en la Guerra eran planes minuciosamente orquestados por los Illuminati (recordemos que el Gran Maestre Winifred le había contado a R.P. Drake sobre estos planes varios años antes de que se implementaran), y la oposición de la familia Lindbergh, al parecer, era una molestia de la cual debían deshacerse...



Luego saltamos al 22 de noviembre de 1963, día en que John Dillinger, el bandido devenido en líder de los discordianos JAMs, acude a Dallas para frustrar los planes de los Illuminati. Allí, según los Mitos de Illuminatus, la sociedad secreta tenía planeado asesinar al presidente John F. Kennedy, y Dillinger – enterado de sus planes –, había viajado para impedirlo (sobre la relación del asesinato de JFK y el génesis de Illuminatus, pueden consultar esta nota de Adam Gorightly en nuestro blog). “El plan original de John era disparar a Harry Coin antes de que pudiera encargarse del joven hegeliano de Boston”, pero el problema es que descubre que hay otros dos francotiradores, y no tendría tiempo de neutralizar a los tres (Harry Coin, Harvey Lee Oswald, y Ben Volpe). “Si Kennedy tenía que morir, cosa que había salido en las cartas y en el I Ching, (...) entonces el ‘salva lo que puedas’, en este caso, se aplicaba a una sola cosa: joder a los Illuminati. Les daría un misterio que nunca podrían resolver”. Decide ser el asesino del Presidente “aunque me descubran y ya no sea un enigma para molestar a los Illuminati, imagino los titulares demenciales: JOHN DILLINGER ASESINÓ AL PRESIDENTE; la gente creerá que los diarios fueron publicados por Orson Welles”. Sin embargo, un quinto francotirador que Dillinger no había visto se adelanta a todos los demás y pone fin a la vida de JFK. Más adelante sabremos de quién se trata... (recuerden las iniciales H.C.)



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Otros dos enigmas que nos quedan de este pasaje, que se develarán más adelante:

Uno es la extraña frase que piensa Hagbard “no voy a decirle (a George) quienes son Stella y Mavis en realidad”.

Y el otro es ¿cómo se había enterado Hagbard de los planes de los Illuminati para así frustrarlos en su intento de robo de las ruinas atlantes?

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Volviendo a Mamá Sutra, el nombre parece un chistecillo de Wilson y Shea, un juego de palabras homófonas con Kama Sutra. El personaje del Oráculo de la trilogía de The Matrix siempre me resultó muy similar a esta vidente de Illuminatus.

Sin embargo, el nombre Mamá Sutra, además del juego de palabras, también puede encerrar otro significado. Sutra es el nombre que se da a los discursos del Buda y a los de sus discípulos más próximos. También es utilizado para designar a los escritos de otras tradiciones orientales como el hinduismo. El término ‘sutra’ proviene del sánscrito, सूत्र, y literalmente significa ‘cuerda’ o ‘hilo’, aunque generalmente se lo traduce como “sermón” o “discurso”. En este sentido, Mama Sutra podría traducirse como el “Hilo Madre”, algo que – como veremos a medida que avancemos en la novela – tiene bastante sentido, ya que la narración o el “hilo” del relato de Mamá Sutra recorre la trama central de Illuminatus. De hecho, en la página 396 Mamá Sutra parece romper un poco la ‘cuarta pared’ y atisbar en la mente de los autores cuando le dice a Pricefixer: “usted ha tropezado con algo que tranquilamente puede implicar tanto al misticismo de James Joyce, como al asesinato del presidente John F. Kennedy” y que ese ‘algo’ tiene que ver con los Lloigor, la Golden Dawn, y Aleister Crowley, es decir el “secreto” de los Illuminati de la novela...

"Mamá Sutra se parecía a María Ouspenskaya..."


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5 y 23s: “La táctica del arma era la variante nº 2 de la estrategia básica del Sistema Celiniano; tenía cinco secuelas” (pág. 388); “Reles estaba custodiado por cinco policías” (pág. 390); “no pudieron creer que cinco policías hubieran sido sobornados por el Sindicato” (pág. 391); Cinco posibles asesinos de Kennedy: Coin, Oswald, el Italiano, Dillinger y un quinto cuya identidad luego será develada (págs.391/392); “un solo Buda sonriente - al lado de una cruz invertida satánica, un símbolo de la paz, un pentágono y un ojo dentro de una pirámidecinco símbolos en total en el ‘consultorio’ de Mamá Sutra, y “la desaparición de los cinco involucrados” (pág. 393); “saben algo que hace que éste caso sea mucho más importante que cinco homicidios simples” (pág. 394); “24 más 22 igual a 46. Dos veces 23, el número ausente entre 24 y 22. Otro enigma. Y 2 por 4 por 2 por 2 es, veamos, 32. La ley de la caída libre. Física de secundaria. 32 pies por segundo. Y 32 es 23 al revés. Delirante” (pág. 396)