miércoles, 25 de enero de 2017

LOS SECRETOS ILUMINATI DEL OSCURO ARTE LLAMADO DUCDAME, LA MAGIA NEGRA Y LAS PALABROTAS por Robert Anton Wilson

LOS SECRETOS ILUMINATI DEL OSCURO ARTE LLAMADO DUCDAME, LA MAGIA NEGRA Y LAS PALABROTAS


Robert Anton Wilson

Traducción: Mazzu




¡Caray! Nunca fui tan aporreado con palabras desde que llamé “papá” al padre de mi hermano
– el Bastardo en Rey Juan Acto II, Escena 1 de W. Shakespeare

La gente a veces me pregunta: “Doctor Bandler, ¿tiene usted que usar ese tipo de lenguaje?” Y mi respuesta es “¡por supuesto, carajo!”
– Richard Bandler, Taller de Programación Neuro-Lingüística, Los Ángeles, 1999





El Dr. Harold Garfinkle, un sociólogo de la UCLA, ha escrito un libro entero sobre experimentos que demuestran que apenas se necesita arañar un poco las reglas locales para que los sujetos comiencen a mostrar desorientación, ansiedad, ira, pánico, delirios, – a deschavetarse o chiflarse, en lengua laica.

Incluso pararse con la nariz más cerca de la cara de una persona de lo que dicta la norma social de la conversación puede provocar una intranquilidad notable con notable rapidez; incluso puede desencadenar “pánico homosexual”. El Dr. Garfinkle hizo experimentos para demostrarlo.

Tratar a los padres de uno con la cortesía y la formalidad con la que suele tratarse a los terratenientes puede producir nerviosismos memorables, a veces con motivos para la intervención psiquiátrica. [para más experimentos, véase Garfinkle, Studies in Ethnomethodology, Prentice-Hall, NJ, 1967.]

Los datos de Garfinkle demuestran que los seres humanos en esta etapa primitiva de la evolución terrestre tienen tantos tabúes que no pueden recordar ni articular la mayoría de ellos; pero rápidamente se sienten fisiológicamente “perturbados” incluso hasta cuando alguna de las reglas parece ser temporalmente suspendida. Esta alteración puede derivar en lesiones graves o en muerte.

Así que, cuando me mudé por primera vez a Santa Cruz, la capital mundial de la Corrección Moral y Política, cometí el error de citar una rutina de George Carlin en una fiesta. Una línea de la cita dice, más o menos,

¿Por qué, por qué, por qué todas las mujeres que uno ve en las protestas anti-aborto tienen pinta de que nadie se las quiere coger en primer lugar?

Un psiquiatra que estaba de pie a mi lado me dijo amargamente “no me gustan las palabrotas”. Esto me causó una considerable confusión. Obviamente yo había violado un tabú local, pero no sabía cuál, y peor aún, nunca había considerado “coger” como una palabrota o una maldición. Me sentí como un tipo que sin querer entró a la rama local de Al Qaeda bajo la impresión de que había encontrado el Departamento de Registro del Automotor o – mejor aún – como un tipo que abre la puerta de su propia casa y encuentra a los Tres Chiflados en medio de un tiroteo láser con Darth Vader y la Madre Teresa.

Me siento agradecido con ese psiquiatra ahora, por supuesto. Reflexionar sobre cómo llegó a clasificar la palabra “coger” en la categoría de las maldiciones, me llevó a revisar todo lo que sabía sobre el arte y la ciencia de la maldición efectiva y sobre la magia negra en general. Los resultados de mis meditaciones aparecerán a medida que avancemos. [¡Gracias, Doc!]

Este tipo de rompecabezas o intríngulis sucede cada vez más en nuestro mundo postmoderno y multicultural, especialmente si viajas tanto como yo. Una ley sociológica y antropológica básica sostiene que toda cultura [y toda subcultura] tiene reglas de juego distintas en cuanto al habla y al comportamiento, y que cada una tiende a creer que sus propias reglas tribales representan la única forma “correcta” de interacción entre seres humanos. Entre los salvajes, uno debe aprender rápidamente el sistema tabú local o puede pagar con su vida por su ignorancia. Por supuesto, como Veblen señaló hace mucho tiempo, los Bárbaros Superiores no te quitarán la vida, sino sólo tu libertad; sin embargo, debido a que el confinamiento en una jaula causa mucho sufrimiento en todos los mamíferos, incluidos los humanos, esta amenaza aterroriza a la mayoría tanto como la amenaza de muerte.

Entre los Políticamente Correctos, las represalias leves a los quebrantadores de tabúes varían desde el asalto económico [denegación de contrato] a castigos crueles e inusuales [entrenamiento obligatorio de “Sensibilidad”].

Experimenté este fenómeno sociológico por primera vez cuando, después de tres años en Irlanda, realicé una gira de conferencias en los Estados Unidos. Descubrí que los sistemas de tabúes habían cambiado rápidamente en algunos lugares pero no en otros: ninguna ciudad de la gira me preparó para las reglas del juego de la ciudad siguiente. Por ejemplo, en Dallas seguían pensando que abrirle la puerta a una dama era señal de educación, pero en Nueva York les parecía un insulto, por lo tanto se me hizo necesario navegar con extrema delicadeza entre evitar abrirle la puerta a una dama o dejarla que le golpee groseramente en la cara.

Si uno entiende completamente el significado antropológico de lo anterior, sabe lo suficiente como para escribir un libro entero sobre magia negra. De lo contrario, siga leyendo. Voy a revelar la dinámica interna secreta de cómo lanzar una maldición verdaderamente nefasta – conocimiento previamente reservado sólo a los más grandes Adeptos del Arte llamado Ducdame[1].



Todos, en cierta medida, pensamos dentro de categorías “mágicas”. Los libros sobre antropología han vendido mejor que los otros libros de ciencias sociales porque arrojan tanta luz sobre nuestros propios tabúes tribales como sobre los de los llamados “primitivos” que retratan. Necesitamos entender la magia para comprendernos a nosotros mismos.

¿Qué queremos decir con Magia? Como Aleister Crowley, Epopte de los Illuminati, del 97mo grado de la Orden de Memphis y Mizraim, 33er grado del Rito Escocés, 10mo grado de la Ordo Templi Orientis, “Baphomet” para el profano y “Fénix” dentro del Santuario de la Gnosis, la Gran Bestia 666, etc. escribió:

MAGIAK es la Ciencia y el Arte de causar Cambios para que ocurran en Conformidad con la Voluntad. Ilustración: es mi Voluntad informar al mundo de ciertos hechos que son de mi conocimiento. Por lo tanto, tomo mis “armas mágicas”, pluma, tinta y papel; escribo “conjuros” – estas oraciones – en el “lenguaje mágico”, es decir, aquello que sea entendido por la gente que deseo instruir; llamo a los “espíritus”, tales como impresores, editores, libreros y demás, y los obligo a transmitir mi mensaje a esas personas.
Magiak, de Aleister Crowley, Weiser, Nueva York, 1997, pág. 126

En otras palabras, la distinción entre “Magia” y “comunicación” existe sólo en nuestras formas de pensar tradicionales. Los egipcios atribuían ambas invenciones a una sola deidad, Thoth, dios del discurso y otras ilusiones.

En el mundo existencial – en el continuo sensorial-sensual – Thoth todavía reina y el lenguaje todavía tiene Magia. Toda comunicación contiene hechicería y/o hipnosis, porque los humanos usan aullidos, gruñidos, ladridos, ronroneos, gargarismos, gorgoteos, etc. – ruidos de toda clase – para crear una “grilla” neuro-semántica proyectada sobre todo incidente y evento. Generalmente llamamos a estas grillas ‘lenguajes’. Literalmente “vemos” los incidentes y eventos sólo cuando se registran en esa grilla.

Si utilizo ciertas palabras que hacen que tengas ciertas reacciones neuro-somáticas previsibles, te he lanzado un hechizo. Te he encantado. Incluso te he maldecido. [¿Seguro que quieres saber más sobre esto?]

Mi método de hechizar, encantar, o maldecir puede no incluir los tambores y maracas tradicionales del chamán tribal, pero las leyes de la programación neurolingüística que rigen las transacciones no difieren. Una vez desencadené el escotoma generalizado, el pánico grupal de primates y el psicoclonismo en una loca secta llamada CSICOP simplemente ridiculizándola. Ellos se creían  Racionalistas, pero yo “mágicamente” los transformé en salvajes aterrorizados que actuaron exactamente igual a los antiguos reyes irlandeses que ordenaban la muerte de cualquier bardo que escribiera versos satíricos contra ellos. [Nada de aplausos, por favor.]

Para entender el lenguaje de la magia primero se debe entender la magia del lenguaje. Permítanme definir ciertos términos clave. Tal vez esto ayude a dispersar la niebla de la ignorancia y la superstición que ha cubierto este tema durante siglos.

Por continuo sensorial-sensual me refiero a todo lo que los seres humanos pueden experimentar, a diferencia de esas “cosas” (o no-cosas, o nadas) sobre las que sólo pueden hacer ruidos o hablar.

Ejemplos: [A] Puedo decir “si abres esa caja de dulces, encontrarás tres chocolates dentro”. Abrir la caja, en el continuo sensorial-sensual, rápidamente confirmará o refutará mi afirmación, ya que inevitablemente descubrirás que hay [1] menos de tres chocolates, [2] exactamente tres chocolates, o [3] más de tres chocolates. Los resultados [1] y [3] refutan mi afirmación; el [2] la confirma.

Pero [B] también puedo decir “al abrir a Dios en una investigación similar, encontrarás a tres personas adentro”, como de hecho dice la Magia Católica. Ninguna investigación del tipo sensorial-sensual puede confirmar o refutar esto. Los filósofos científicos generalmente describen tales afirmaciones [sobre cosas que están más allá de la confirmación o refutación]  como “sin sentido”. Sin hablar con tanta dureza, me atrevo a decir que no podremos desentrañar nuestra situación en el espacio-tiempo si habitualmente nos confundimos al mezclar declaraciones de tipo [A] con declaraciones de tipo [B]. Tal vez nunca alcancemos la Claridad Total [o el infinito], pero al menos deberíamos tener la capacidad de distinguir entre lo que los humanos podemos experimentar y aquello sobre lo que sólo podemos parlotear.

Distinguir entre estos dos tipos de enunciados parece necesario para mantener la cordura y sobrevivir, porque todas las formas de ilusión, delirio, histeria de masas, alucinación, etc., dogma, intolerancia, etc. nacen de esa confusión. Las personas que lanzaron gas venenoso en los subterráneos de Tokio, los nazis, los marxistas, las sectas locas como el Objetivismo, Heaven’s Gate, la Cienciología, el CSICOP, etc., representan algunos de los horrores y maldiciones que se desencadenan al mezclar las declaraciones de tipo [A] con declaraciones de tipo [B].

Todas las formas de Magia Negra dependen, pues, de confundir y mezclar estas dos clases: lo vivencial no verbal y lo no vivencial verbal.

Por campo neuro-semántico me refiero al total del vocabulario, la gramática,  la sintaxis, la lógica etc. mediante el cual un sistema de retroalimentación extremadamente rápido enlaza sinérgicamente los centros verbales del cerebro con los neuro-musculares, neuro-químicos, neuro-inmunológicos, neuro-respiratorios, etc. del organismo como-un-todo. En otras palabras, rechazo explícitamente no sólo la división verbal tradicional entre «magia» y «comunicación», sino también las divisiones igualmente ficticias entre «mente» y «cuerpo», entre «razón» y «emoción», entre «pensamiento» y «reflejo», etc.

Todas las palabras transmitidas como señales sonoras o visuales – ondas sonoras u ondas de luz – se convierten rápidamente en fotones, electrones, neurotransmisores, hormonas, reacciones coloidales, arcos reflejos, “marcos” condicionados o improntas, respuestas fisiológicas, etc., a medida que impactan en el organismo sinérgico total.

Leamos esto lentamente:

Todas las palabras transmitidas como señales sonoras o visuales – ondas sonoras u ondas de luz – se convierten rápidamente en fotones, electrones, neurotransmisores, hormonas, reacciones coloidales, arcos reflejos, “marcos” condicionados o improntas, respuestas fisiológicas, etc., a medida que impactan en el organismo sinérgico total.

La “percepción” consiste en una compleja serie de codificaciones y decodificaciones, a medida que la información se va transformando a sí misma a través de sucesivos subsistemas del organismo como-un-todo.

[Por favor relea las dos últimas oraciones.]

Nunca experimentamos “pensamientos”, “sentimientos”, “percepciones”, “intuiciones”, “sensaciones”, etc. Inventamos esas categorías después del hecho. Lo que experimentamos, nanosegundo a nanosegundo, consiste en continuas reacciones sinérgicas del organismo como-un-todo al medio ambiente como-un-todo, incluyendo las señales verbales entrantes de otros en la misma situación. Estas señales verbales entrantes también producen en nosotros reacciones del organismo como-un-todo que a veces culminan en una señal de retorno.

Eso parece una simple experiencia neurobiológica.

Pero supongamos que te apunto con un hueso chamánico de la muerte. O pronuncio una Palabra Mágica que te alarma y te aterra tanto como el simple “coger” aterró a aquel psiquiatra de Santa Cruz...



Nunca “sabemos” orgánicamente todo lo que sabemos teóricamente. Algunas de nuestras partes siguen siendo simiescas, infantiles, “ignorantes”, turbias, inerciales, mecánicas, etc.

Ilustración: consciente y volitivamente repítete que puedes distinguir la diferencia entre una “película” y la “vida real”. A continuación, ve a ver el  último clásico de terror/slasher rebosante de kétchup y presta atención a cuántas veces el director “mágicamente” te engaña para hacerte sentir sobresaltos reales, reflejos internos o externos de encogimiento, sequedad en la boca, agarrones [al asiento, al brazo de tu acompañante, etc.] u otros síntomas de una ansiedad menor pero real (diagnosticable por polígrafo) y un cortocircuito cercano al pánico, a veces lindando con el reflejo de nauseas.

Ilustración #2: con los mismos recordatorios conscientes y voluntarios sobre la diferencia entre las “películas” y la “vida real”, alquila un DVD de porno duro XXX. Observa cuánto tiempo tardan las respuestas fisiológicas en indicarte que al menos algunas partes tuyas han perdido la pista de esa distinción.

Para repetir un punto anterior, en la Programación Neurolingüística [PNL], el Dr. Bandler hace una distinción entre el “meta-modelo” y el “modelo Milton”. El meta-modelo, continuamente revisado, actualizado y ampliado, consiste en el conjunto de todas las declaraciones científicamente significativas disponibles hasta la fecha. Debemos revisar nuestro meta-modelo todos los días, manteniéndonos en contacto con otros en la misma situación. Ya que el Escenario del Universo siempre y sólo consiste en – como dijo Bucky Fuller – eventos aprehendidos de manera no simultánea [sinergias espacio-temporales coherentes], tal retroalimentación continua parece necesaria.

Si todo sucediera a la vez, conoceríamos la Verdad Absoluta de golpe: pero como los eventos del espacio-tiempo suceden de forma no-simultánea, necesitamos retroalimentación.

Por otra parte, el “modelo Milton”, que lleva el nombre del Dr. Milton Erickson, “el mayor hipnotizador del siglo XX”, consiste en el conjunto de todas las afirmaciones científicamente ‘sin sentido’ que “mágicamente” nos hacen sentir mucho mejor o mucho peor – o, en lenguaje ocultista, el conjunto de todas las bendiciones y maldiciones. [Los semánticos generales lo llaman el conjunto de todos los ronroneos y todos los gruñidos.]

Esto ser Magia Fuerte, bwana. Puedes matar a un tipo con estas cosas. Y, por supuesto, si tienes la compasión del Dr. Erickson, puedes sanar repetidamente a los aparentemente desvalidos.

Hace unos cuatro años, los doctores Ogden y Richards, en The Meaning of Meaning (El Significado del Significado), señalaron una distinción entre la denotación de las palabras y la connotación de las palabras.

En la denotación, cualquier palabra o grupo de palabras pertenece al meta-modelo si se ajusta a la prueba del modelo, a saber, si es científicamente significativa en el mundo vivencial-fenomenológico.

Y en la connotación, cualquier palabra o grupo de palabras pertenece al modelo de Milton si se ajusta a la prueba de ese modelo, a saber, una referencia científicamente sin sentido a nada en particular y todo en general, empaquetada para que nos haga sentir mejor o peor.

Nuestro principal problema, en el juego elemental de bendición y maldición llamado conversación social, reside en el hecho de que muy a menudo – muy, muy a menudo – la misma palabra puede tener denotaciones “objetivas” en el meta-modelo científico, pero también connotaciones neurosemánticas “emotivas” en el modelo mágico de Milton. En otras palabras, nos hipnotizamos a nosotros mismos, y unos a otros, con notable facilidad. En tan sólo unos minutos, un dogmático dedicado puede hacer que usted grite agudamente algo en la forma del Teorema de la Magia Primaria, que declara que cualquier incidente o evento no verbal encontrado y experimentado, “realmente” “es” el ruido o gruñido con el que elegimos etiquetarlo. [Un corolario sostiene que poner alfileres en un muñeco dañará a la persona que lleva etiquetada, y un segundo dice que lanzar dardos a una imagen del líder enemigo “ayudará a los esfuerzos de guerra”.]

Ilustración: mediante la reiteración persistente de las formas lógicas medievales, las personas anti-elección en el debate del aborto han hipnotizado a las personas pro-elección en regateos interminables sobre si un evento no verbal dentro de una mujer “realmente es” [el ruido o el gruñido preferido por mi bando] o si “realmente no es” [el gargarismo o gorgoteo preferido por el otro bando]. Dado que los diversos ruidos, gruñidos, gargarismos, gorgoteos, etc. no tienen referencias experimentales o fenomenológicas o existencialistas en el espacio-tiempo sensorial o sensual o instrumental, este concurso transcurre en el modelo de Milton, con cada bando tratando de hipnotizar al otro.



Pero, de manera aún más nefasta, esto tiene la estructura de lo que Watslavick llamó en Pragmatics of Human Communication “el Juego Sin Fin”. Este Juego – donde la palabra “realmente” “es” la no-palabra – proporciona gran entretenimiento y autoestima a aquellos a quienes realmente les gusta ese tipo de cosas; pero provoca sensaciones kafkianas y “pesadillescas” en el organismo como-un-todo entre aquellos que quieren salir del Juego y regresar donde el lenguaje tiene sentido, aunque sin embargo permanecen fascinados y “malditos” por la extensión aparentemente infinita del Juego Sin Fin.

El Juego Sin Fin comienza con el intento de decidir qué ladrido o aullido “realmente” “es” un evento existencial no verbal.

Nada de esto representa teoremas abstractos. El papel de la magia en toda  transacción lingüística tiene implicaciones muy concretas y estimulantes/aterradoras; verbigracia, el tris:

El caso bien documentado de un hombre literalmente asesinado por la maldición y el “hueso de muerte” de un chamán – The Psychobiology of Mind-Body Healing, de Ernest Lawrence Rossi, Norton, 1988, página 9-12.

El caso igualmente bien documentado de otro hombre, un paciente de cáncer, “milagrosamente” bendecido por la remisión y la recuperación debido a un placebo [con tumores reducidos a la mitad de su tamaño], y luego maldecido de nuevo a la condición crítica al conocer sobre las muertes de otros que recibieron el mismo placebo – mismo libro, página 3-8.

Robert Houdin, a menudo llamado el mejor ilusionista del siglo XIX, dijo una vez: “un mago es sólo un actor – un actor que sólo finge ser un mago".

Del mismo modo, lo que los antropólogos franceses llaman la participación mística [o incluso “unión sagrada”] – un estado supuestamente circunscripto a los “salvajes” – ocurre todos los días, en todas las ciudades modernas, en formas no patológicas, en nuestros teatros y salas de cine, y a través de nuestros TVs, VCRs y DVDs.

Este trance místico, en el que [por ejemplo] Laurence Olivier se convierte en “Hamlet” justo ante nuestros ojos, sólo muta a lo patológico si no podemos romper el hechizo – si continuamos viendo y refiriéndonos a Lord Olivier como Hamlet.

Aquí el modelo de Milton ha reemplazado al meta-modelo en el lugar espacial-temporal equivocado [territorio no definido como espacio de actuación]. La locura se encuentra un paso más allá.

Mi madre nunca dejó de odiar a Charles Laughton por el júbilo sádico que proyectaba en las secuencias de castigo de Motín en el Bounty. Nunca volvió a  mirar otra película con Laughton.

Orson Welles, con una considerable experiencia como actor e ilusionista, dijo: “he sido un falsificador de actuación toda mi vida”. Lo dijo en su última película[2], un falso documental sobre la biografía parcialmente falsa de un pintor totalmente falso – F For Fake, basada en una biografía aparentemente verdadera pero parcialmente falsa llamada, de manera aún más contundente, Fake! (¡Falso!)

Algunos de nosotros nos hemos vuelto posmodernos, nos guste o no. Como escribió el Poeta,

Vi a un hombre en la escalera,
un pequeño hombre que no estaba allí.
De nuevo, hoy tampoco estaba allí
¡Agh, ojalá se fuera!

Por supuesto, todos entendemos claramente que el hombrecito que “no estaba allí” simplemente “no estaba allí” y por lo tanto no puede irse, pero la estructura de la gramática indoeuropea nos fascina y nos encanta tanto que sentimos ilógicamente que el pequeño bastardo espeluznante debería irse, sólo para conformar a la sintaxis.

Quien habla en cualquier lengua da a luz bendiciones y maldiciones. Y allí donde los egipcios hicieron a Thoth el padre de la lengua y de la magia, los griegos hicieron a Hermes, su versión de Thoth, el dios de la lengua y el fraude.







[1] (Nota del Traductor) Una palabra absurda de una canción de Como Gustéis (acto II, escena 5) de William Shakespeare. Es definida como “una invocación griega para atraer a los tontos a un círculo”:

Quien quiera el bobo hacer,
si por ahí le da,
dejándose a la vez
fortuna y bienestar,
ducdame, ducdame, ducdame.
Tontos verá
de solemnidad
quien venga a este lugar.

[2] No la última película en la que actuó, sino la última película en la que tuvo el control como escritor / productor / director / actor

viernes, 2 de diciembre de 2016

LECTURA DE ILLUMINATUS: SEMANA 50 Y FINAL

Lectura de Illuminatus semana 50

Por Mazzu

Trilogía Illuminatus

(Desde la página 554 a la 561 inclusive)



Conocemos más sobre la naturaleza de Leviatán y sobre FUCKUP; se revela un último misterio: la verdadera identidad del Dealy Lama; Jim “el Sonriente” Treponema se encuentra con el último ejemplar de águila calva norteamericana; y... ¡Llegamos al final de la novela!

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ADVERTENCIA, repito la nota de la entrada de la semana 49: si aún no han leído Illuminatus o todavía no han llegado a esta parte del libro, no sigan leyendo ya que hay muchos spoilers...

Como decíamos en la entrada anterior, Leviatán se apodera de George y lo utiliza como médium para comunicarse con Hagbard y su tripulación. Joe, luego de la revelación de que están dentro de una novela, sigue sintiéndose escéptico con respecto a lo que presencia:

“Leviatán solamente es una alegoría del Estado. Tomada directamente de Hobbes”

Aquí Joe hace referencia a Thomas Hobbes y a su imagen del monstruo marino Leviatán como metáfora del Estado intervencionista y casi omnipotente, como decíamos en la entrada de la semana 29. El monstruo (el Estado) rodea con sus tentáculos al submarino de los anarquistas y no les deja salida, es algo contra lo que aparentemente no pueden luchar.

“Yo pude matarlos” dijo Leviatán. “Pude haber hecho desaparecer a las criaturas pequeñas y rápidas mucho antes. He matado a muchas de ellas. He enviado partes de mí afuera del océano y he destruido criaturas pequeñas y rápidas por pedido de otras criaturas pequeñas y rápidas que me veneraban (los Illuminati)”.

“Así que eso es lo que le pasó a Robert Putney Drake y a Nariz de Banana Maldonado” dijo Stella.

Finalmente sabemos qué le pasó a RPD y Maldonado: primero habíamos dicho que el Devorador de Almas los había matado, aunque ahora nos enteramos que mueren a manos (o tentáculos, mejor dicho) de Leviatán, pero su alma es devorada por Yog Sothoth (ver entrada de semana 25). Esto tiene su explicación: caímos en una de las ‘mentiras’ de Gruad, como explica Hagbard en la página 534:

“Eso es porque viste el film de adoctrinamiento del Frente de Liberación Erisiano sobre Atlántida y Gruad Cara Gris, ¿No?” dijo Hagbard. “Pero la película es imprecisa en varios aspectos. Por ejemplo, retrata a Yog Sothoth matando a miles de personas. En realidad, la mayor parte de las veces, excepto bajo condiciones muy limitadas, necesita que alguien realice las matanzas por él. (534)



Hagbard está decidido a combatir con la mega bestia hasta el final, pero Leviatán – por intermedio de George – le dice: “no hay necesidad de luchar, simplemente deseo comunicarme con aquel entre ustedes que es mi igual”.

“Yo te escucho”. Esa fue mi primera frase plenamente consciente; notarán que comienza con “Yo”. Al principio fue la palabra, y la palabra fue la primera persona del singular.

El/la que responde es FUCKUP, la supercomputadora que ha adquirido consciencia, el Narrador Incorpóreo.

“Una computadora como FUCKUP puede ser su igual a nivel intelectual, ciertamente” dijo Hagbard. “Ninguno de nosotros es su igual físico. Ninguno de nosotros puede ser su igual espiritual. Solo FUCKUP puede aproximarse a los contenidos de una mente de trescientos mil millones de años de antigüedad”.

Interviene la Diosa también, a través de Stella, y zanja la cuestión:

“Soy tu madre, Leviatán. Yo soy la primera. Me dividí, y una mitad se convirtió en ti, y la otra mitad en tu hermana. Tu hermana creció dividiéndose, y tú creciste pero continuaste siendo uno. Todos los seres vivientes, excepto tú, descienden de tu hermana, y todos, incluyéndote, descienden de mí. Soy la consciencia original, y toda consciencia está unida a mí. Soy el primer ser trascendentalmente iluminado, la madre venerada en la religión matriarcal que profesaban los antiguos enemigos de los Illuminati. Leviatán, hijo mío, te pido que retornes a tu hogar en el fondo del mar y nos dejes en paz. Cuando estemos en tierra firme pondremos manos a la obra para instalar un cable submarino que pueda hacer posible la comunicación entre tú y FUCKUP”.



Pero Joe sigue siendo escéptico con lo que pasa a su alrededor:

“¡Más mitología!” dijo Joe. “La madre de todas las cosas. Mitos babilónicos de la creación”.

Continuamos con la idea de volver al comienzo del libro, y – justamente – en la página 36, Rebecca Goodman lee un libro sobre mitología babilónica: “Antes de todos los dioses estaba Mummu, el Espíritu del Caos Puro…”

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Hagbard explica por qué fracasó su Demostración (sobre la cual hablamos en la entrada de la semana 34):

“Estaba tratando de demostrarles (a sus cófrades de la A:.A:.) que es posible estar involucrado con el mundo sin contaminarse por sus crímenes. Y fallé. Uno a uno, recurrí a todos los vicios de los gobernantes: engaños, magia de carnaval para impresionar a los crédulos, y, finalmente, al asesinato mismo. Una vez más, los cínicos demostraron tener razón. En el intento de salvar al mundo, terminé con mi mente y mi karma desviados por las cosas zumbantes, aullantes y silbantes de este Valle de Lágrimas”.

“Entonces, después de todo, esta historia es una tragedia, ¿No?” preguntó Joe.

“Lo es, si” asintió Hagbard. “La vida en la Tierra seguirá siendo una tragedia mientras siga existiendo el Límite de Vida (la muerte). Mis próximos proyectos son una nave espacial para salir a buscar algunas mentes cuerdas en esta galaxia, y la píldora de la inmortalidad, para terminar con el Límite de Vida. Hasta que alguien no haya logrado esos objetivos, puede decirse que la vida en este planeta ha fracasado”.

Sobre los planes de Hagbard con respecto a la inmortalidad y la migración espacial ya hablamos en la entrada de la semana 48. Casualmente encontré una imagen que me resultó muy sugerente: u modelo para armar de una nave espacial llamada Leif Ericson, con cierta similitud al diseño de un submarino (fíjense en el puente de mandos), y – a pesar de ser de color blanco – en la foto de la caja ¡se ve dorada!




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Seguidamente el Dealy Lama y Miss Portinari debaten sobre el libre albedrío, el ‘intervencionismo’ de Hagbard y el wu-wei o la no intervención del anciano erisiano:

“¿Por qué engañaste a Hagbard todos estos años?”.

“Él se engañó solo (...) Hija, mi camino es el único camino. Cada discurso ayuda a mantener la Rueda girando. Creo que todos los luchadores libertarios como Espartaco, Jefferson, Joe Hill y Hagbard solamente fortalecen a la oposición brindándoles un enemigo al que temer - pero puedo estar equivocado. Algún día uno de esos activistas, como Hagbard, tal vez pueda demostrarme el error de mis procedimientos. Tal vez los Saures realmente hubieran inclinado demasiado el eje en la dirección opuesta si él no los hubiera detenido. Tal vez la autorregulación del universo, en la cual pongo mi fe, incluye la creación de hombres como Hagbard, que hacen las cosas estúpidas y de bajo nivel que yo nunca haría” (...)

 “Así que tus manos están limpias, y Hagbard y yo acarrearemos todo el mal karma por lo de esta última semana”.

“Ustedes lo eligieron, ¿No es así?”.

La Srta. Portinari sonrió. “Si. Lo elegimos. Y él soportará su parte de la carga como un hombre. Y yo soportaré mi parte - como una mujer”.



Entonces, los autores nos hacen conocer la verdadera identidad del Dealy Lama; si hacemos memoria, recordaremos que en la página 524, en un diálogo con Mama Sutra, el anciano afirmaba tener treinta mil años de edad; pues, bien: ahora nos enteramos que aquello era cierto, y el Dealy Lama no es otro que el mismísimo fundador de los Illuminati en la Atlántida:

“¿Qué sucedió realmente en la Atlántida?” preguntó la Srta. Portinari.

“Un acto de la Diosa (...) Una catástrofe natural”.

“¿Y cuál fue tu rol?”.

“Yo les advertí. En ese momento nadie comprendió la ciencia que estaba usando; me llamaron brujo. Gané unos pocos conversos, y nos instalamos en los Himalayas antes del terremoto. Los sobrevivientes, que habían subestimado mi ciencia, la sobrestimaron luego de la tragedia. Querían que yo y mi grupo, el Círculo Intacto, nos convirtiéramos en sus dioses y rigiéramos sobre ellos. Reyes, nos llamaron. Pero ese no era nuestro juego, así que divulgamos varias historias falsas y nos recluimos. Mi discípulo más capacitado, un hombre del te han hablado en la escuela del convento, hizo lo mismo cuando intentaron proclamarlo rey. Huyó al desierto”.

“Hagbard siempre pensó que tu negativa total a actuar era por tu sentimiento de culpa por la Atlántida. Una terrible ironía - aunque tú lo planeaste de esa manera”.

Gruad, el Dealy Lama, transmitió una imagen extravagante de sí mismo con cuernos y no agregó nada más.

“En el convento nunca me enseñaron que Satán - o Prometeo - tuviera sentido del humor”.

“Allí piensan que el universo es tan carente de sentido del humor como ellos mismos” dijo Gruad, soltando una risita.

Resulta que el gran trickster oculto de todo este embrollo no era Hagbard Celine – como parecía en un principio – sino el ‘verdadero’ fundador de los Illuminati (según los Mitos de Illuminatus) Gruad el Caragrís, el Dealy Lama...

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En este último tramo de la novela hay muchísimas referencias cabalísticas y simbólicas en general. Primero vemos que los autores vuelven sobre la idea del giro de la rueda (ver entradas anteriores) hacia un nuevo comienzo; lo de arriba baja y lo de abajo sube, como en el giro de una rueda, la Rueda del Dharma, la del Tarot, el símbolo del yin-yang, el Hodge-Podge discordiano, todos se ven reflejados en varias imágenes del fragmento que nos ocupa: FUCKUP, el Relator Incorpóreo, ‘desciende’ (toma consciencia) como el rayo de la creación que baja desde Kether hasta Malkuth “Al principio fue la palabra, y la palabra fue la primera persona del singular”, y lo que está abajo, Leviatán, asciende desde el abismo para reunirse con él/ella en una especie de yin-yang electrónico-orgánico; Lucifer-Prometeo-Gruad y su caída, para luego volver a ascender; lo más alto (el águila) cae y lo más bajo (el asesino, Jim Treponema) se eleva moralmente.

La primera vez que leí Illuminatus, la última frase de la novela me dejó un poco desconcertado:

La tierra debajo de sus pies se rajó.

Con esta nueva relectura online que estamos haciendo, creo haberle encontrado un significado; el propio Bob Wilson lo explica en un artículo que hemos publicado en este blog, llamado Soñar con Volar:

Para entender lo profundo a menudo parece útil comenzar con pistas que parecen triviales. Sugiero que contemplemos lo que ven nuestros hijos cada sábado a la mañana en la televisión. Uno de los chistes más populares de los dibujos animados muestra al protagonista caminando más allá de un precipicio sin darse cuenta de lo que ha hecho. Sublimemente ignorante, sigue caminando en el aire hasta que se da cuenta de que ha estado haciendo algo “imposible”, y entonces cae. Dudo mucho que haya algún lector que no haya visto esa rutina al menos una vez; la mayoría de nosotros la hemos visto cientos de veces (...)

El Tarot, esa enciclopedia condensada del inconsciente colectivo, comienza con la carta llamada El Loco, y el Loco es representado caminando por un precipicio, igual que el Pato Donald o Wily Coyote en los dibujos animados. Divertida coincidencia, ¿no?

Treponema, enceguecido por la gloria (el Sol, lo más alto, Kether), se olvida de lo mundano (‘lo más bajo’, la tierra debajo de sus pies, Malkuth) y desprevenido – como Ícaro –, cae al abismo provocado por el terremoto. Podría decirse que Illuminatus culmina con la imagen del Loco del Tarot caminando hacia el abismo.



En el Tarot – como bien explica la Srta. Portinari – el arcano Mayor sin número, el Loco, puede ser visto como la primera carta del mazo o como la última. En el sentido iniciático, al comienzo del mazo, significa ‘el tonto’ le Mat, the Fool, el ingenuo, el neófito o incluso el profano, la persona que no sabe, la hoja en blanco. Al final del mazo representa al iniciado que ha recorrido todo el camino de la iniciación, al iluminado que – a pesar de haber atravesado toda la ordalía – reconoce que no sabe nada (como dijo Sócrates, según Platón); como dice el koan zen que cita la Srta. Portinari en su lectura del Tarot en la página 549, “al principio las montañas son montañas. Luego, las montañas ya no son montañas. Finalmente las montañas son montañas nuevamente”.

El Loco profano quiere que lo alto baje a su mundo; el Loco iluminado intuye que lo más alto ya está presente en lo más bajo, ya que “como es arriba es abajo”. Treponema, como el Loco profano, quiere que ‘lo más alto’, Kether, baje a su altura; asesina el águila para que esta caiga a su nivel.

En la pág. 482 Simon Moon tenía una visión lisérgica donde aparecía su padre, y él, en un remedo del ritual masónico de los juwes (ver entrada de la semana 14) le preguntaba por “la palabra”:

“¡Papá!” gimió Simon, sollozando de alegría. “Dime la Palabra. Debes saberla ¿Cuál es la Palabra?”.

“Kether” dijo Tim Moon beatíficamente.

“¿Kether? ¿Eso es todo? ¿Simple Cábala?”. Simon sacudió la cabeza. “No puede ser tan sencillo”.

“Kether” repitió firmemente Tim Moon. “Justo aquí, en medio de Malkuth. Como es arriba, es abajo”.



Como habíamos dicho en una entrada anterior, se asocia a Malkuth con la esfinge, “símbolo de la unidad del cielo y la tierra”, por lo tanto, es el complemento de Kether, la séfira superior, y el lugar donde se enraíza el Relámpago Divino. Esta séfira también es conocida como Shekinah, la consorte de Dios: “así la Cábala se propone reunir al Ser Supremo con su esposa perdida, Shekinah o la décima emanación; en otras palabras, remontarse desde la décima séfira hasta la primera”, Kether en Malkuth, como decía Tim Moon; y aquí tenemos al Relámpago representado en FUCKUP reuniéndose con Leviatán, lo orgánico, salido del limo primordial. Esta sería la “unión alta” (utilizando el lenguaje del Kamasutra), mientras que el asesinato del águila por parte de Jim Treponema, sería la “unión baja”.

También podemos ver esta unión con el género invertido, por supuesto, no exclusivamente como la divinidad masculina activa que desciende al mundo material femenino y pasivo de Malkuth de la tradición hebrea; de hecho, creo que aquí el caso es el contrario, con la Diosa como elemento activo que desciende (al cuerpo de ‘la Actriz’) a encontrarse con su consorte, Hagbard, el elemento pasivo, como Ishtar bajando al inframundo para encontrarse con Tammuz, como Kali montando a Shiva muerto, o Isis y Osiris. El casamiento de la diosa y su consorte es otra de las imágenes que nos remontan a la unión del Relámpago y la Serpiente, Cielo y Tierra, Macrocosmos y Microcosmos.



Sincronísticamente, mientras finalizaba esta relectura de Illuminatus, comencé también a releer el clásico de Joseph Campbell El Héroe de las Mil Caras, y en el prólogo me encontré con esta frase que parece ilustrar a la perfección este tramo de la novela de Shea y Wilson:

La tragedia es el rompimiento de las formas y de nuestra unión con ellas; la comedia es el júbilo bárbaro, descuidado e inagotable de la vida invencible. Así las dos son términos de un solo tema mitológico y de la experiencia que las incluye y en la cual se unen: el camino hacia abajo y el camino hacia arriba (káthodos y ánodos) que juntos constituyen la totalidad de la revelación que es la vida

También, por medio de la ruptura de la cuarta pared (como decíamos en la entrada anterior) se produce otra unión: la del mundo de los personajes de Illuminatus (Microcosmos) y la de los autores y lectores (Macrocosmos). Volvemos aquí a la ley hermética de la correspondencia: “como es arriba, es abajo”

En todos los casos vemos la unión de los opuestos, o, mejor dicho, no: lo que vemos, tal vez, es la destrucción de la ilusión de oposición y separación, la cuarta y última etapa de los cuatro niveles del Dharma según el budismo Mahayana (ver la entrada de la semana 47), ji ji muge, la desaparición de la separación y de los opuestos aparentes: “un mundo sin obstáculos entre una particularidad y otra. No existe oposición, nada que deba ser unido: es la idea de la interdependencia mutua simbolizada por la Red de Indra”.



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This is the End... Beautiful friend... ♪ ♫



Llegamos al final de Illuminatus, de Robert Shea y Robert Anton Wilson ¡Comenzamos esta lectura hace un año y dos meses! Realmente fue todo un viaje para mí, como espero que haya sido para todos/as quienes leen el blog. Esta fue, por supuesto, una lectura seguramente incompleta... RAW decía en la entrevista que incluí a manera de prólogo (pág. 8): “un libro debe durar, no debe gastarse. Hace 27 años que vengo leyendo Finnegans Wake y todavía sigo descubriendo bromas y sutilezas nuevas cada vez que lo releo. Espero que Illuminatus pueda durar todo ese tiempo para sus verdaderos admiradores” ¡Y, vaya que cumple! Desde que lo traduje lo he leído varias veces, y cada vez descubro cosas nuevas y diferentes, sobre todo en ésta última lectura para el blog.

Se darán cuenta que no incluí a los Apéndices como parte de la lectura final; esto se debe a dos cosas: por una parte creo que los Apéndices son bastante autoexplicativos y no necesitan muchos comentarios; por otra parte, ando con poco tiempo... pero les propongo que los lean y que si tienen algún comentario, referencia, o duda que deseen compartir con otros lectores, me las envíen para que yo las publique aquí en el blog. Para quienes se hayan quedado manija con la novela y quieran seguir leyendo algo relacionado, hay varias obras de Robert Anton Wilson vinculadas a Illuminatus; en español hay dos: la Trilogía del Gato de Schrödinger (que también tuve el gusto de traducir) involucra a casi todos los personajes principales de Illuminatus y transcurre en un universo paralelo (o varios universos paralelos) y también Las Máscaras de los Illuminati; en inglés también hay un par: The Illuminati Papers puede leerse como una continuación de los Apéndices (lamentablemente no está en español, pero he traducido algunos fragmentos para el blog, como este y este); además – por supuesto – la trilogía The Historical Illuminatus Chronicles, protagonizada por Sigismundo Celine, un ancestro de Hagbard; también existe un fragmento de la inconclusa continuación de Illuminatus, Bride of Illuminatus, que Bob Wilson comenzó a escribir a principios de los 90s. En 1995 publicó un avance en el nº 14 de Trajectories, un boletín informativo que enviaba por pedido y suscripción. Pueden leerlo aquí.

La Trilogía en español impresa gracias a la generosidad de Martín Agharta Díaz


Quiero agradecerles sinceramente a todos y todas por seguirme en esta loca aventura de hacer una lectura online en ‘tiempo real’ de un libraco como Illuminatus; a quienes colaboraron con comentarios (como Martín Agharta Díaz, Camilo Ríos, Rodrigo Castañeda, Kokote Multiversal, Sergio Rondán, y Mad Crampi – disculpen si omito a alguno/a sin querer), a quienes desde el blog me comentaban que estaban siguiendo la lectura y me alentaban a continuar, y a todos los lectores/as del blog en general... ¡Gracias... TOTALES!

¡SALVE ERIS!


Mazzu